Por: Diego de la Rosa – Periodista

El pasado jueves 13 de septiembre se realizó una movilización de tipo pacífico en Bogotá y todos los municipios del país por parte del gremio de los docentes a nivel nacional. K-Y Cultural logró cubrir el evento que inició en horas de la mañana frente a la Secretaría de Educación y que luego haría una movilización con rumbo al Ministerio de Educación, ubicado unas cuadras más arriba.

Desde las nueve de la mañana las inmediaciones del centro comercial Gran Estación se vieron ocupadas por una numerosa cantidad de manifestantes entre los cuales se encontraban miembros de la ADE (Asociación Distrital de Trabajadores en la Educación), Fecode (Federación Colombiana de Educadores), docentes de colegios y universidades públicas, así como alumnos de diversas instituciones escolares y universitarias. El grupo de manifestantes se encontró acompañado por una gran cantidad de miembros del ESMAD, quienes se encargaban de supervisar la actividad.

Wilson Zambrano hace parte de la junta directiva de la ADE, quien manifestó las razones por las cuales se realiza la movilización. Según el, esto se dá debido a que el estado colombiano ha intentado, desde los años 90’s, privatizar de forma absoluta la educación primaria, secundaria y universitaria. Con la posesión del nuevo presidente, Iván Duque, se lanzó la ley 057 de 2018 que, en pocas palabras, busca reducir la financiación de parte del estado hacia la educación pública, afectando así cosas como el PAE (Programa de Alimentación Escolar), universidades públicas como la Nacional y la Pedagógica y se les quita oportunidades a las personas menos favorecidas.

Es claro que Colombia, en búsqueda del crecimiento económico, político, social y cultural, tiene una inmensa necesidad por tener un pueblo educado, con oportunidades laborales, académicas y de desarrollo equitativo; sin embargo, para los gobernantes, un pueblo educado es más difícil de manipular. Wilson, también, habló de la necesidad del gobierno por nutrir las fuerzas militares y policiales, negando oportunidades de estudio y mostrando a las instituciones como puntos de salida para tener éxito; buscando alimentar la guerra y seguir disminuyendo la educación.

Destacamos la participación de colegios de zonas como Ciudad Bolívar, Usme, Bosa, Kennedy, entre otros, que reclaman una financiación para seguir brindando educación a los niños de las localidades más vulnerables y pobres de la ciudad. Estella Jiménez, profesora del Colegio Antonio García, manifestó la preocupación debido a que en dicha institución estudian niños de muy bajos recursos y que, sin la educación gratuita, les es totalmente imposible tener acceso a la educación, cuestión que se buscaba con los tratados firmados con el gobierno anterior, sin embargo, con el cambio en el mando de la nación se está retrocediendo en temas educativos y criminalizando la protesta, que es un derecho humano.