Por: Diego Martínez

¡La calle la hacemos todos!

Caminando por la ciudad nos encontramos todo tipo de expresión artística y social. Siempre, sin lugar a dudas, existe alguien que tiene algo por contar o mostrar, como es el caso de Efraín Subero, un venezolano de 38 años que llegó a la capital colombiana en octubre del 2014 y hoy nos expone, a través de la fotografía, cómo vive y siente Bogotá.

Con su mirada algo triste, pero a la vez de esperanza y fortaleza, ‘Efra’ como lo conocimos, nos hace un recuento rápido de la problemática de su país y la aventura de vivir aquí como extranjero. Nos dice que a pesar de que en otra época contaba con estabilidad económica y condiciones favorables en su tierra, decidió emprender vuelo junto a su esposa dado que no veía un panorama alentador a futuro. No como se escucha actualmente vociferar en los medios populares, pero sí por que la economía es muy inestable y existe un factor que nos tiene jodidos a todos como latinoamericanos y es la corrupción, más allá del modelo económico que se implante en cada país.

Ingeniero de sonido de profesión, vendió sus equipos de trabajo y se vino decidido a cosechar nuevos triunfos y sueños. Recién llegó, realizaba trabajos de doblaje para la cadena Netflix, pero por vueltas del destino llegó a la fotografía que hoy desarrolla de forma independiente.

En su proceso profesional y laboral conoció a Angélica, estudiante de artes escénicas de la Universidad Javeriana, quien entró como pasante donde ‘Efra’ trabajaba. Ella, desde los 4 años de edad practica la danza y el ballet, llegando ya a los 9 a estar profesionalmente en puntas, como ellos le llaman.

Juntos, y debido a un trabajo universitario de Angélica, crearon un proyecto que hoy vemos reflejado en la calles, Bailarina Project Bogotá. Este utiliza como eje central la danza, pero fusionada con elementos urbanos y arquitectónicos, elementos de las calles que forman una puesta en escena llamativa, artística y sorpréndete.

Bailarina Project Bogotá visibiliza cada escenario de la ciudad como único, y aquí la espontaneidad hace hincapié. Cada cosa que pasa en un instante, es algo que aporta a la composición.

Lo interesante de propuestas como esta, es ver cómo la urbe se vive desde otras perspectivas y visiones, más desde los ojos de un extranjero, que con su interés de mostrar y querer conocer mejor la ciudad, nos trae a cada lugar icónico de esta para hacer brillar de una nueva forma, el arte callejero fusionado.

Si quieren saber y aprender más de este interesante proyecto lo pueden encontrar en Instagram bajo el HT de #ballerinaprojectbogota o la cuenta https://www.instagram.com/esubero y ver todas las historias callejeras que la ciudad tienen por contarnos.