Por: Diego De La Rosa

En las últimas semanas se han desarrollado una serie de paros, protestas y marchas a causa de las políticas del nuevo gobierno en el tema de la educación. La reducción de la financiación a las entidades públicas y el aumento del dinero destinado para la guerra, despertaron la lucha en miles de estudiantes de universidades públicas y privadas. La Universidad Pedagógica ha sido una de las instituciones más activas dentro de las protestas que se han desarrollado, sus alumnos y sus profesores han decidido levantar un grito de inconformidad.

El miércoles 10 de octubre, se realizó una movilización masiva desde distintos puntos de Bogotá, y asi mismo, en diferentes ciudades del país para pelear por la educación pública y enfrentar al gobierno del presidente Iván Duque a causa de este tema. El proyecto Ser Pilo Paga que fue instaurado por el gobierno anterior y que fue modificado por el denominado “premio a la excelencia” es una de las problemáticas debido a la falta de oportunidades y el poco acceso que tienen las personas de estratos bajos para educarse, un conjunto de factores que se juntan para que la gente salga a las calles.

Una de las particularidades de esta serie de protestas, ha sido la unión de diferentes gremios en pro de luchar por los derechos de los ciudadanos jóvenes, desprotegidos y olvidados, que sueñan con acceder a una institución académica y no cuentan con los medios para hacerlo. Grupos feministas, anarquistas, hinchadas de equipos de fútbol, la comunidad LGBTI, entre otros, se unieron en un solo canto y mostraron que son capaces de movilizar grandes masas en pro de hacer oposición a las políticas públicas que intentan privar a la sociedad de la educación, que es un derecho de todos.

Las universidades piden un presupuesto de 3.2 billones de pesos para cubrir el endeudamiento y la crisis económica, dado que muchas instituciones han sobrevivido con los ahorros de sus labores, sin embargo, necesitan una ayuda del Estado.

El ICETEX y el programa conocido como “Ser Pilo Paga” también son temas de discusión debido a que los intereses son muy altos y los jóvenes terminan pagando mucho más de lo que se endeudan para estudiar, además, limita la cantidad de personas menos favorecidas que tienen acceso a la educación.

Por otro lado, las Universidades Públicas, sus dirigentes y estudiantes no se quejan solo por el hecho de que se les reste dinero para el desarrollo de la educación, también, por la cantidad de dinero que se le resta a la ciencia y la investigación como puntos de partida del desarrollo de la nación. Esto se suma a a la exuberante cantidad de dinero destinada a la guerra que hace que los pensadores se pregunten ¿Por qué la guerra y no el estudio? en un país donde es obligatorio el servicio militar pero donde hay altos niveles de analfabetismo.

“La deuda no es solo de ahorita, viene de hace muchos años” esto nos dice Claudia Gaitán, estudiante de la Universidad Pedagógica, quien ha hecho parte activa de las protestas y ha sido muy clara en las necesidades que tiene la educación pública. Según la estudiante se recorta el presupuesto año a año. A pesar de que las protestas se hacen ahora, Claudia es clara en que la problemática es de antes, sin embargo, este año, con lo que se propuso, se desahució totalmente la Universidad Pública y las Instituciones de Educación Superior.

“A nosotros nos dieron el contentillo de 500 mil millones” dice Claudia, antes de manifestar que el dinero destinado a las universidades no alcanza, que el programa Ser Pilo Paga sigue activo con un nombre distinto y que una organización como ICETEX también se lleva una gran parte y esto hace daño a la Universidad Pública. Del medio billón de pesos que piensa invertir el Estado en educación solo el 11% será destinado para las 32 universidades públicas mientras se le va a dar 39 billones de pesos a la guerra, más de lo que se exige para la educación.

“El paro no se levanta” es una de las conclusiones de la alumna que manifiesta que se realizarán asambleas para aclarar cuáles son los gremios o instituciones que harán parte del paro en forma de protesta. Los estudiantes y los profesores seguirán en las calles, la resistencia no desiste y la sociedad sigue luchando por la equidad, la respuesta del Estado y contra el gobierno Duque, que ha manifestado sus intenciones de privatizar, vender, oprimir y censurar al pueblo.

Los estudiantes manifiestan que marchar no es vandalismo, que la lucha no es con permisos y que tienen el derecho de educarse pensando en un país mejor. Los gremios de Colombia se ven unidos en pro de una causa, el estado ha logrado que se unan distintos grupos con ideologías diferentes para la defensa de la educación, el pueblo está entrando en consciencia y los estudiantes manifiestan que lo dejarán al país en paz hasta obtener garantías para la educación en el país.