“Decir que pagaron para ver a 22 mercenarios dar patadas a un balón es como decir que un violín es madera y tripa y Hamlet, papel y tinta” (John Boynton Priesley)

Cuando en la ciudad de Bogotá el  ‘coloso de la 57’, Estadio Nemesio Camacho El Campin se visten de rojo y azul la fiesta es a otro precio. Los dos equipos de patio de la capital colombiana despiertan, más allá de pasiones, un fervor casi místico entre sus seguidores.

Andrés Pacheco, CEO de TEEC, empresa organizadora de eventos, es uno de ellos. Sin haber alcanzado aún los 30 años de edad, tiene 28, ya perdió la cuenta de la cantidad de partidos a los que ha asistido para alentar al Santa Fe, el equipo al que sigue desde que tiene memoria y que vio por primera vez a los cinco años en un partido contra Envigado que perdieron dos goles por uno.

“El estadio tiene una magia que cautiva y lo hace a uno querer volver. Yo soy abonado, soy constante con mi equipo, en el semestre si mucho llego a falta a un partido”, asegura.

Su hijo Jerónimo, de 8 años, también se convirtió en asiduo asistente a las canchas. De hecho esa pasión roja que le corre por las venas ha ido más allá del campo futbolero. Pacheco cuenta que su súper héroe favorito es Flash, “por el color”, explica.

“Ser hincha de Santa Fe es difícil porque es un equipo grande que no tiene tanta hinchada como otros. Los hinchas de Santa Fe creemos en nuestro equipo y no nos dejamos cambiar por nada, así otros argumenten que tienen más títulos”, dice Pacheco al tiempo que, asegura, para el pequeño Jerónimo ha sido diferente porque ha visto más veces campeón al rojo.

El hombre que ha estado al frente del despliegue diferentes eventos a nivel nacional, evoca inolvidable la primera vez que vio coronarse al Santa Fe como primero de la Liga Nacional. “Duré 22 años siendo hincha de un equipo que nunca vi campeón. En 2012 ocurrió por primera vez y debo decir que aunque he tenido felicidades grandes como ver nacer a mis hijos, esta que anhelaba desde que tenía cinco años no tiene comparación”, apunta.

Luego la vida le dio la oportunidad de vivir la fiesta futbolera desde otra dimensión. En la Final de la Liga Nacional de diciembre de 2017, Pacheco y su empresa fueron aliados con Dynamics Audio para organizar el show de ese 17 de diciembre inolvidable en el que el empate 2 a 2 con Millonarios coronó al azul como campeón, luego del partido de ida que este ganó 1 a 0.

Sin embargo, y pese al sinsabor de la derrota. Ese día Pacheco sintió la pasión del legendario deporte de otra manera porque él y su equipo estuvieron involucrados en el gran despliegue que significa la preparación del show de una final, que para esa ocasión contó con la presencia de Martina la Peligrosa. Incontables horas de trabajo, 16 sistemas de sonido, cada uno con un bajo doble, de tres a cuatro cajas line array, tipo altavoz y una cantidad de energía invertida en que todo saliera bien.

“Fue un escenario que tuvimos que montar alrededor de todo el estadio entonces el despliegue de cables era impresionante”, cuenta Pacheco quien además se jugó una apuesta con los compañeros de Dynamics, en su mayoría de Millonarios.

En la vida, como en el fútbol, a veces se gana y a veces se pierde. Pero eso, en muchas ocasiones, no aminora ni un poco la pasión que se siente por alguna escuadra, o por otros.