Por: Wilder Bernal

El sábado 21 de abril sobre las 3 de la tarde llegué al punto donde había sido citado para que me llevaran a conocer “el verdadero edén del planeta”, con el motivo de celebrar el Día Internacional de la Tierra.

No sé si me dejé tentar por el nombre o por el solo hecho de salir de la ciudad y las actividades que tenían programadas. Dentro del itinerario se nos habló de un recorrido especial por ecosistemas estratégicos, en los que realizaríamos actividades de senderismo, avistamiento de aves, relatos históricos del territorio y liberaciones de fauna silvestre. ¿No suena nada mal, verdad?

Así que dejé mis sábados de alcohol a un lado y me aventuré a vivir una experiencia que prometía ser única.  Luego de 3 horas y media de recorrido, donde se evidenciaba el abandono de las entidades gubernamentales para arreglar las vías, dado que en su mayoría son trochas, llegamos a Macanal, municipio del suroriente de Boyacá.

Allí nos recibieron los funcionarios de Corpochivor, entidad que había organizado el evento para socializar las buenas prácticas ambientales que vienen realizando. En primer lugar, el historiador Julián Hózman a través de sus relatos nos transportó en el tiempo para que vislumbráramos la importancia estratégica que ha tenido esta región a lo largo del tiempo. Esta actividad la desarrollamos con un par de canelazos y alrededor de una fogata.

Hózman nos habló de como en esta parte del país los campesinos mantienen sus raíces casi intactas, de cómo, según estudios, seguimos siendo chibchas más que mestizos y la importancia de recuperar a los campesinos que huyen para la ciudad buscando un mejor futuro, cuando el mejor futuro está allí, en el campo.

¡Libertad, divina libertad!

Al día siguiente, la actividad empezó muy temprano en la mañana,  me levanté con algo de sueño pero con la mejor energía para hacer parte de la liberación de un Búho Rayado (Pseudoscops clamator) quien retornó a la libertad, luego de ser atendido en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de fauna silvestre de Corpochivor.

Luego de la liberación, nos trasladamos al municipio de Santa María  para realizar un recorrido especial en el sendero ecoturístico Hyca Quye perteneciente a la compañía AES Chivor. Allí, conversamos con el ingeniero Fabio Antonio Guerrero Amaya, Director General de Corpochivor, quien nos habló sobre la labor de la entidad y el turismo en la región.

Adicionalmente, con nuestros primeros pasos en este territorio, se dio de manera oficial el lanzamiento de la segunda edición de Alas en el Cielo, una actividad que promueve el aviturísmo en la región.  Allí conversamos con diferentes profesionales que se han involucrado con esta actividad y tuvimos la oportunidad de ver una especie que sobresalió, el Gallito de Roca (Rupicola peruvianus)

En seguida de nuestra caminata nos condujeron a conocer la majestuosa cascada la 70 o Cristo Rey, ubicada en el municipio de Chivor, Boyacá, y que tiene nada más, ni nada menos, que una altura de 200 metros. Allí también tuvimos la oportunidad de hacer la liberación de  un de un Azulejo (Thraupis episcopus) quien también había sido rescatado por la corporación.

Por último, realizamos la siembra de árboles en el Centro de Producción Vegetal de Corpochivor, terminando así una jornada llena de reflexión y experiencias ambientales, que también podrás vivir, si te animas a conocer el “verdadero edén del planeta.